Un corazon que se agita con el grito crudo de la mañana y los pies que se avivan deprisa sobre la baldosa fria. En este dia, como en los que fueron y en los que vienen no hay tiempo de pensar, no hay instante de detenerse porque el café se enfria y la vida continua. El agua recorre cada poro, ahogandolo en un mar salado y dulce que disfraza las luces que se apagan en pleno dia, donde esta la identidad perdida, donde estan las ganas de las que me hablaban cuando era niña?Mi alma baila al ritmo del viento y la naturaleza sonrie con mis movimientos, esta voz es un trino y estas manos acarician los destinos, los destinos que no son los mios, sino los de otros, porque de llenar cajas con sueños rotos conozco bastante.
Un debatir amargo como un sorbo agrio de consecuencia es lo que me bebo por las tardes y es que han pasado tantas cosas, pero a la vez no ha pasado nada. Por que esta sensacion, por que es que quiero perderme en el mar que devasta con sus olas furiosas a quiene aprisionan su alma?
Lo unico que me hace sonreir es la ingenuidad de una nota en un pentagrama de ilusiones o la palabra descuidada con intencion de un verdadero poeta. Poeta de la calle, poeta de musicos y poeta de locos, que se pierda en la infinidad de los recuerdos que va reconociendo en las miradas de los transeuntes de las frias baldosas como las que pisan estos pies, como las que limpian estas manos.
Mi destino fue sellado por un cruento juego de ambicion y asi como a mi, desean reprimir a los cantantes, a aquellos cuya melodia refugia a los amantes, reconcilia a los devastados y compunge a los soberbios.
Cada vez que me rozo con la noche, me recuerdo como alguna vez fui y me veo reflejada en los ojos de este hombre y me digo, que hermoso eres, que precioso el regalo que me das llevandome a olvidar tanto desasosiego.
Esto que me ocurre desde mis cabellos hasta mis entrañas es algo que grita antes que despunte el alba, estos hijos que yo tengo y que quiero son mios no tuyos, son musicos, escritores, poetas, pintores, son los que le dan color a mi vida y me arruinan el enojo y la tristeza. Estos hijos que han sido fecundados en mi vientre crecen tranquilos y se mecen en mi utero con el canto de la brisa que golpea mis senos. Estos hijos naceran libres y lejos de la esclavitud que me impone la limitacion de no ser mi propia persona, soy mujer en mis ojos y en mis caderas que se abren imponentes como las laderas del rio. Yo los concebi en noche de luna, a cada uno, para que tengan un camino de plata que les guie en las noches oscuras y les de brillo en el dia. Estos hijos son producto del sudor y del amor que se entrega a un hombre que te puede sentir en ti misma y en el.
Mis hijos, no tus hijos, son libres por el y por mi, son lo que hemos escogido vivir y dejar de hacer, porque tenerlos a ustedes no se trata de pensar en uno mismo, sino del destino forjado y de la casta que honran.
Sean leales siempre y sonrian como su padre, sueñen despiertos como su madre y usen la fuerza de ambos. Mis piernas se abrieron a golpe de anhelos y asi fue como cada uno empujo su destino fuera de mi; puja mujer, puja, que viene el primero. La sonrisa de la niña que siempre quiso el padre y la esperanza en su piel y la ternura en su nombre. Puja mujer puja, que han pasado 4 años y viene el otro; el varon que siempre quiso la madre que trae consigo el color de lo posible y la fortaleza de los virtuosos en sus cuerdas vocales; tiene nombre de conquistador de imposibles y de constructor de los sueños de su hermana.
Estos hijos son mios, no tuyos…son de la tierra, del mar, del cielo, de su Padre y Mios, pero no tuyos, cobarde que te escondes en las sombras de la envidia y de la ambicion para corromper hasta los mas nobles.
Siendo paridos en esta tierra se vuelven libres porque asi fueron destinados, hechos entre amor y bendiciones, traidos en un vientre sano, fuerte y que tiene hembras y varones de virtud y encanto.
Hija e hijo, miren el mundo, mirenlo ahora…que despues no hay tiempo, que estan frias las baldosas. Caminen en libertad mis niños que de su padre tienen la fuerza y la sonrisa y de mi lo soñadores y la sangre de fuego que los renueva.