17 de noviembre de 2010




Despues de tanto tiempo me quedo mirando hacia el cielo como alguna vez lo hice. No son tantos los dias transcurridos como la espera y la promesa hecha. Diez años en los que recuerdo atravesar la puerta mil veces, en los que me dije que lo haria y luego quise desistir. Una promesa mirandome al espejo y el anhelo de ser una mujer diferente a la que conocia.


No me pesa la experiencia, puesto que antes de tomar la decision fue mucho lo que tome en cuenta, el riesgo de saber que no habria regreso y la incertidumbre de no conocer cuanto demoraria en el trayecto. El deseo de seguir caminando se mantiene, pero aho me detengo y miro lo que he recorrido y me pregunto: valio la pena tanta insistencia? Las cosas se mueven porque si o por el empeño obstinado de querer que todo sea a la manera que mas conviene? Me embarque en una jornada en la que crei estaba mi destino y trate por todos los medios de convencerme y de darme respuestas logicas para quedarme donde estaba.


Una historia diferente es lo que buscaba, sin dartme cuenta que al final me convertia en lo que la mayoria desea ser..."alguien distinto". Mi sueño se ha visto modificado...o deberia pensar que ahora es cuando empiezo a vivirlo. Todas las cosas escritas, habladas y esperadas ya no son lo que eran. Hace diez años me mire al espejo y dije "se lo que quiero" y estaba convencida de que era el nuevo camino para andar...en este aniversario digo..."es hora de cambiar" y sonrio por lo que fue, por la inocencia y lo aprendido. Las asperezas de la piel no se ocultan, las arrugas no mienten y las cicatrices dan fe de que lo virginal es vestigio de un recuerdo.